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En el 2020, la producción de carne alcanzó el nivel más alto en 40 años
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  • En el 2020, la producción de carne alcanzó el nivel más alto en 40 años

  • La producción de las tres carnes llegó a 6,04 millones de toneladas, según un informe de la Fundación Mediterránea. Creció el consumo de pollo y cerdo.

    Durante el 2020, la producción argentina de carne vacuna, aviar y porcina llegó a las 6,04 millones de toneladas, unos 133,6 kilos promedio por habitante. Las exportaciones fueron de 1,19 millones de toneladas.

    “Estos valores son levemente superiores a los del 2019 pero además son niveles récords de los últimos 40 años. Desde mediados de la década de los ’70, nunca habíamos producido ni exportado tanta proteína animal”, destaca un informe de la Fundación Mediterránea que se titula "El desempeño de los mercados de carnes en el 2020".

    El consumo medio de las tres carnes se habría ubicado en 108 kilos por habitante, con una leve caída en comparación con el 2019, un año en el que los argentinos consumieron 108,8 kilos de carne per cápita.

    “El dato quizás más relevante, por su impacto simbólico, es el consumo de carne bovina que se habría ubicado en 49,7 kilos per cápita, el registro más bajo de los últimos 50 años. Por el contrario, el consumo de carne aviar (el registrado por los organismos de control) se habría aproximado a 44,1 kilos per cápita, la cifra más alta de la historia”, precisa el informe. Hay estimaciones privadas que ubican el consumo de pollo en las 50 kilos anuales por persona y ya lo equiparan al de carne bovina.

    En el 2020, la producción de las tres carnes creció y la exportación aumentó en los cortes bovinos y porcinos. El consumo interno retrocedió en el caso de la carne bovina, pero se expandió en las otras dos carnes.

    El 2020 se caracterizó por subas generalizadas de precios, tanto de animales como de productos finales particularmente concentradas hacia finales del año.

    A nivel del consumidor final, el precio de los cortes de carne bovina se ubicaron en diciembre 2020 un 74% arriba de los valores del mismo mes del 2019 (contra una inflación punta a punta del 36%). La carne aviar un 58% arriba (pollo entero) y la carne porcina un 59%.

    El informe destaca que durante el 2020 se produjeron importantes subas en términos reales -que superaron la inflación- y que fueron del 28% en la carne bovina, del 16% carne aviar y del 17% en la carne porcina.

    “Los salarios tampoco pudieron seguirles el ritmo a los precios de las carnes. El salario mensual promedio de la economía (sector privado formal) del 2020 permitió comprar 156 kilos de carne bovina, un 9,7% menos que en el 2019”, reconoce el informe. Además, esta relación desmejoró sensiblemente hacia finales de año: se estima que en diciembre el salario medio podía comprar 133 kilos de carne bovina, un 20% menos que en diciembre del 2019.

    Un interrogante es si la suba de precios de animales y carnes ya terminó o si le queda todavía recorrido al proceso. Cuando se comparan los valores locales de la hacienda con los de la región se observa una importante convergencia en los últimos meses, lo que sugiere que, al menos en moneda dura, no quedaría mucho más margen para que los valores sigan escalando, más en un contexto en el que el sector exportador paga más impuestos que sus pares (9% de retenciones) y el principal mercado (China) viene estabilizando compras y muestra menor predisposición de pago.

    En cuanto al mercado interno, los segmentos de clases media y baja, que permanecen activos en el mercado, se encuentran seguramente al límite de su capacidad de pago por el producto cárnico.

    “Pero que no quede mucho hilo en el carretel no significa que los precios de las carnes tendrán un 2021 “tranquilo” y menos aún que vayan a iniciar el camino del descenso”, advierte la Fundación Mediterránea.

    Hay factores que pueden y seguramente ejercerán presión en los precios. En primer lugar, el incipiente proceso de retención de vientres que se observó en los últimos meses y que podría profundizarse de la mano de los mayores precios de hacienda, reduciendo la oferta de animales para faena y en consecuencia la producción de carne.

    Otra variable que puede influir es una mayor demanda externa, particularmente de aquellos mercados que más sufrieron la pandemia y que deberían recuperarse en un año en el que se espera una recuperación económica global.

    La presión de los eslabones de transporte, distribución y comercio, que pugnarán por mejorar su participación (márgenes) en lo que el consumidor gasta cuando adquiere los distintos productos cárnicos, es otra variable que puede influir en los precios.

    En un año electoral también preocupa la posibilidad de una interferencia del Gobierno en el mercado de la carne que apunte a contener o restringir volúmenes de exportación.

    “De efectivizarse, esta intervención no sería una buena noticia. Si bien podría tener efecto y ayudar a estabilizar precios en el corto plazo, sus efectos de mediano y largo plazos serían justamente los contrarios: precios más altos por caída de inversión y producción”, concluye el informe de la Fundación Mediterránea.

    https://www.clarin.com/rural/2020-produccion-carne-alcanzo-nivel-alto-40-anos_0_t2OVv8dqd.html

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  • 2021-01-18

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